Consultorio de oftalmología pediátrica Dra. Graifman y equipo

Al igual que los controles que realizamos con el pediatra también es necesario realizar controles con el oftalmólogo. Lo recomendado es realizar una primera consulta al mes del nacimiento, seguido de una segunda consulta a los cuatro meses y al año para ver en especial si existen vicios de refracción. Luego de estos primeros controles recomendamos un control anual.

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Creemos que la prevención es de carácter esencial ya que es en ella en donde reside la diferencia con la oftalmología del adulto. Con una consulta al primer mes de vida podemos detectar: opacidades de los medios transparentes del ojo (catarata congénita), malformaciones de la retina y el nervio óptico (colobomas), infecciones intraoculares congénitas (toxoplasmosis y citomegalovirus), entre otras patologías. La detección precoz de estas patologías nos permite realizar un tratamiento adecuado y temprano.

cuándo consultar  

La agudeza visual del niño se desarrolla desde el nacimiento hasta alrededor de los cuatro o cinco años.
Cualquier impedimento en la llegada de la luz a la retina en los primeros meses de vida produce un déficit no reversible si no se soluciona en el momento adecuado. Este déficit es denominado ambliopía. Por ejemplo, un niño con catarata congénita debe ser operado inmediatamente si es detectado este diagnóstico.

La causa más frecuente de déficit visual son los errores refractivos, que mejoran con el uso de anteojos en los casos en que sea necesario. Estos mismos, aumentan en frecuencia cuando existen antecedentes familiares.
Otras causas de déficit visual son opacidades de la córnea, enfermedades degenerativas de la córnea (queratocono), inflamaciones intraoculares (uveítis), enfermedades de la retina, infecciones, malformaciones oculares, enfermedades del nervio óptico, entre otras.


¿Sufre el bebé con el fondo de ojo? El bebé no sufre ni con las gotas ni con el efecto de las mismas. Es un examen no invasivo en el que se observa la transparencia de los medios, el estado de la retina y nervio óptico. Y en el caso en que el niño colabore se pueden detectar, también, vicios de refracción como: miopia, astigmatismo e hipermetropia.

Si antes de los tres meses de edad el niño presenta un fondo de ojo normal y no fija con la mirada o desvía los ojos no hay que preocuparse porque es parte de la maduración en dicha etapa.

¿Por qué la consulta a los cuatro meses? Ahora sí, el niño tiene que tener los ojos alineados y puede seguir la luz con la mirada, no sólo con ambos ojos a la vez, sino con cada uno por separado.

¿Ante qué síntomas no podemos dejar de consultar con el oftalmólogo?


• Cefaleas, sobre todo si están vinculadas con actividad visual. Una de las causas más frecuentes de cefaleas son los vicios refractivos, trastornos en la acomodación (función ocular que permite enfocar), y dificultad en la convergencia para la fijación de cerca. Todo paciente con cefalea no puede dejar de realizar un fondo de ojo para la observación de la cabeza del nervio óptico el cual puede presentar edema de papila secundario a trastornos neurológicos.
• Lagrimeo.
• Ojo rojo.
• Picazón.
• Orzuelos a repetición.
• Secreción.
• Trastornos del aprendizaje.
• Si se acerca mucho a los objetos (televisor/libros).
• Guiño de uno o ambos ojos.
• Fotofobia (rechazo a la luz).
• Diferencia en tamaño de los ojos.
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